SOBRE MÍ

Llegué al mundo de las figuras CUSTOM por casualidad. Mi trabajo está relacionado con el mundo del Derecho, pero desde pequeño he sido un artista vocacional. Durante la infancia y adolescencia mi pasión era dibujar a todas horas, principalmente cómics. Ya de adulto me interesé por la informática y la programación, pero dirigida hacia el diseño creativo. También hice cursos de fotografía tradicional, cuando aún no existían las cámaras digitales domésticas, y sobre todo me interesé por el mundo del laboratorio en blanco y negro y el retrato. Incluso hice mis pinitos como actor de teatro.

Pasada esa época bohemia, tras un largo parón creativo coincidente con estudios universitarios y posteriormente el estudio de oposiciones, hace unos años volví tímidamente al mundo de la ilustración, centrándome en el dibujo a tinta y acuarela, con la ilusión de llegar a ilustrar un álbum infantil y escribir mis propios cuentos.

Posteriormente investigué las posibilidades creativas del PixelArt y los NFT, justo antes de que la burbuja de las criptomonedas estallara y todo se viniera abajo. Fue en ese momento cuando me crucé en el camino de Kromic Bruck (Adolfo Saro) y su libro «El Poder de los 80», un estudio pormenorizado de los Masters del Universo. Fue un punto de inflexión, donde todas las inquietudes artísticas que tuve a lo largo de mi vida convergieron en un solo punto.

Comencé a interesarme por las figuras CUSTOM, en un principio haciéndolas de forma artesanal mediante moldes de silicona a partir de figuras originales, después rellenando los moldes con resina epoxi, y finalmente customizando la figura resultante. La respuesta de las personas que comenzaban a seguirme en redes sociales fue muy buena y me animó a dar pasos adelante, mejorando la técnica y los materiales. Llegados a este punto, dejé los moldes a un lado, me formé en diseño y modelado 3D, y compré mi primera impresora 3D de resina UV. Y hasta hoy.

¿Perspectivas de futuro? Intentar innovar, aportar un punto de vista diferente al mundo del CUSTOM, retomar mi pasión por dibujar y dirigirla hacia el mundo del cómic, atreverme a crear mis propias figuras desde cero más allá de los estándares MOTU. ¿Quién sabe? Si algo he aprendido en estos últimos años es que hay que aprender a dejarse llevar, estar abierto a la sorpresa, a la inspiración, a las musas, y jamás temer a los vientos del cambio.

¡Buen destino!

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